Los Hombres G se encuentran en la última fase de grabación de su nuevo disco, y ECM no ha querido perder la oportunidad de pasar un día en el estudio con ellos.
David Summers, Dani Mezquita, Javi Molina y Rafa Gutiérrez no paran. Comenzaron a hacer música juntos hace casi veinticinco años, y eso se nota al verles en equipo. Tienen una manera muy particular de trabajar y reír al mismo tiempo, algo difícil de conseguir pero muy efectivo. Han trabajado mucho las canciones en el local, y la jornada de estudio, les cunde mucho.
“Hemos grabado doce canciones en diez días”, dice Dani Mezquita, que asegura que suelen trabajar en el estudio “desde las once de la mañana y hasta las siete de la tarde”, incluidos comida y cafés.
Es viernes y Rafa es el primero en llegar al estudio, junto al productor del nuevo disco, el conocido Carlos Jean. El guitarrista nos cuenta cómo suelen trabajar en el estudio:
“primero grabamos la voz y la batería, esa es la base, y luego vamos añadiendo instrumentos”. Ahora le toca el turno a una guitarra eléctrica con la que Carlos está ensayando unos acordes sobre la base de una canción. Mientras, el técnico de sonido de la casa, Joaquín, les echa una mano con las pistas. La voz enlatada de Summers llena la sala mientras canta la última estrofa del nuevo tema “quiero andar por esta vida...”.
Pasadas las once llega Dani, con camiseta oscura, vaqueros y buen humor. Se une expectante a la escucha de los nuevos sonidos que propone Carlos, un teclado que proporciona al tema un final espectacular, acorde con la melancolía de la letra y del sonido. “No es una canción nuestra, es de Smashing Pumpkins”, bromea el productor, y algo de razón tiene: es verdad que
hay algo distinto en lo que acabamos de escuchar, algo distinto a los G que habíamos escuchado antes.
La cara somnolienta de David aparece en el estudio, con unas gafas de sol y pidiendo un café con la voz y la mirada. Su primer comentario es para Dani “Vas igual que yo, cabrón”. Todos los G superan los cuarenta pero no han perdido el look deportivo, ni el sentido del humor. Poco después, David ya está enfrascado en la melodía, y tanto él como Dani no paran de mover cabeza y pies. Mientras, Rafa escucha sentado, algo curioso en él, que se ha ganado a pulso la fama de no parar encima del escenario.
“Por cierto chicos, teníais razón con lo del título que decíais ayer”, admite David, que ha debido darle vueltas al nombre de uno de los nuevos temas durante la víspera. No obstante, insinúa que dejen lo de buscar títulos definitivos “para más adelante”.
Sorprende ver la facilidad con la que todos se enfrascan en la tarea y entrelazan comentarios sobre otras cosas. “Spinal Tap...Sí, esa película de rockeros en la que el batería muere ahogado en un vómito...¡y ni siquiera es su propio vómito!”, y todos ríen.
El día es largo y a las doce es buen momento para hacer un break y subir a la planta de arriba del estudio a tomar un café.
“Cuando nosotros nos marchamos, entra Pereza a grabar con su productor, Nigel Walker”, me cuenta Dani. Ambos grupos se encuentran preparando su próximo disco en los estudios Red Led, y por eso, junto a las guitarras de los G, algunas fundas llevan el nombre de Pereza.
“Además, nos dejamos mensajitos con ellos”, y señala una pizarra colgada detrás de la barra de bar. Hay un dibujo que hizo David en el que se ve a los cuatro Hombres G con los pantalones bajados haciendo sus “necesidades”. Es el último mensaje de los G para Rubén y Leiva, y parece que a Pereza les ha gustado porque no lo han borrado.
Hombres G, con Carlos Jean y Arancha Moreno (Popes80.com y ECM) el pasado viernes
A eso de las doce y media aparece Javi, casco en mano, que ya ha grabado sus baterías. Dani le pide que le firmen un disco para su instructor de vuelo, ya que el guitarrista de Hombres G es un apasionado de las alturas. “Me faltan horas de vuelo para tener el título de piloto“, asegura. En ese momento aparece una nueva visita. Juan Muro, saxofonista de la banda durante cinco o seis años, a finales de los ochenta y principios de los 90, ha venido a escuchar el nuevo disco.
“No será el único hoy”, cuentan, “esta tarde viene al estudio Dani Martín”.
A la una Dani nos acompaña a escuchar el nuevo disco, previa pelea con el Macintosh, con el que no se suele entender muy bien. Es el esperado momento de escuchar por primera vez los temas del nuevo disco.
“No están terminados, las voces son de referencia”, explica el guitarrista. Los nuevos temas sorprenden, recuerdan a Hombres G, pero tienen un sonido muy distinto. Son canciones intensas de principio a fin, con un sonido muy contundente, muy elaborado. Parecen estar muy cuidadas musicalmente, con mucho mimo. En algunas de ellas circula un hilo un poco melancólico, un sonido que se hace más fuera de España, un tanto british.
“Últimamente escuchamos a gente estilo Artic Monkeys, pero también seguimos oyendo a los de toda la vida, como Simon and Gardfunkel”, admite Dani. Algunos más movidos, otras baladas. Sorprenden también las letras, que siguen siendo muy Hombres G, pero tienen algo nuevo, más madurez, más reposo, más profundidad, tal vez. “Repaso mi vida y me siento un porro que se está fumando el viento...”. Las letras despiertan nuestro interés.
“Esta vez las canciones son todas de David”, confirma.
De vuelta al estudio, Carlos graba pianos y Dani guitarras.
Se habla de la cantidad de guitarras que se han metido en este disco, más de las habituales. Rafa pregunta si se podrá llevar a cabo el mismo sonido en el escenario sin el apoyo de más músicos; Carlos les tranquiliza asegurando que tocando bien, en directo pueden hacer el mismo efecto. Los G ya piensan en los primeros conciertos que tienen cerrados para después de verano: la primera cita es el 27 de septiembre en Madrid, en la sala La Riviera.
“Queremos sacar el disco en septiembre, aunque sea un poco justo para presentarlo en directo”, anuncian. Entre sonidos y preguntas, el tentempié llega al estudio, y Javi es el primero en definir el sabor de la tortilla española: “¡espectacular!”, asegura entre bocado y bocado.
Trabajan una canción con un sonido un tanto triste, ¡recuerda a la ópera!, dice alguien desde el fondo; Rafa se inclina más por otro género, y
sin perder el sentido del humor, se pone a cantar una saeta. David también quiere grabar algo y prueba a coger la guitarra, es el motivo de la siguiente broma “¡no estropees la canción!”, le dicen, bromeando porque David toca el bajo en la formación, y la guitarra “no es su fuerte”.
Son más de las dos y media y charlamos con Javi del nuevo disco.
“Hemos trabajado duro en este disco, hemos querido hacer algo especial, dar un salto hacia delante, hacer algo más original. Creo que lo hemos conseguido, a base de construir en el local de ensayo”. Javi asegura que Carlos también ha hecho una labor muy importante con el sonido y que la fusión ha sido “una bomba”. También hay momentos para preguntarle por su mítico bar, el Pop and Roll.
“Ahí sigue, es como mi casa, ¡he dormido ahí tantas noches!”.
David avisa de que la comida está lista. Los G suben a la mesa y se sientan, mientras miran de vez en cuando el partido que disputan Federer y Davidenko, en la semifinal del Roland Garrós. Dani se frota las manos pensando en el partido de después, cuando juegue Nadal, es muy seguidor del tenis. Casi todos han elegido espárragos con mayonesa para comer. Carlos cuenta al grupo su experiencia en Japón, donde fue a presentar su disco, y David expresa sus ganas de ir. Es
el momento de hablar de casi cualquier cosa, porque poco después vuelven al trabajo. Llega la hora de marcharnos, y de agradecerles que seamos los primeros periodistas en poder compartir una sesión de estudio con ellos. Les dejamos comiendo los postres, mientras saborean también este disco que tantas alegrías les va a dar.
Hombres G con Carlos Arancha Moreno (Popes80.com y ECM) el pasado
viernes