|
Ángeles Pérez sobre las revistas musicales: "De los artistas sólo les interesan los modelos que se ponen y los cuerpos que tienen"
28/05/2007
Un informe de la OCTA (Observatorio de Contenidos Televisivos y Audiovisuales) sobre las revistas juveniles, principalmente musicales, ha encendido la luz de alerta. Además del limitado valor musical de estas publicaciones, el estudio saca a luz otras cuestiones y contenidos igualmente preocupantes y llamativos, que en ocasiones hacen circular sus páginas al borde de la legalidad. Para aclarar muchas de estas cuestiones, El Confidencial Musical entrevista hoy a Ángeles Pérez, Secretaria del Grupo de Comunicación de la UNESCO y representante de esta entidad en el OCTA, y responsable del mencionado estudio “La imagen de la adolescencia en las revistas juveniles: la distorsión del espejo”.
- ¿Cuál es la motivación que les lleva a iniciar esta investigación?
Hacemos el estudio porque, por un lado, recibimos varias quejas de los contenidos, y antes de emitir un juicio decidimos analizarlas, y también porque el OCTA centra sus actividades en los medios de comunicación destinados a menores, y estas revistas tienen una gran audiencia entre el público joven, menor de edad y sobre todo entre las chicas.
- ¿Qué tipos de revistas musicales se han analizado?
Se analizaron las revistas de mayor tirada, entre ellas hay varias especializadas en música y las que no lo son, sus contenidos, se centran en artistas relacionados con la música. El repertorio fue: Super Pop; Bravo; Nuevo Vale; Top Music & Cine; Operación Triunfo; La Revista 40; Star 2; Loka Magazine; Hip Flow y Heavy Rock.
- ¿Quiénes son los compradores de estas revistas?
Los compradores suelen ser los padres, y los lectores, los jóvenes menores de edad entre los 10 y 16 años. Los padres no suelen ser conscientes de los contenidos de las revistas.
- ¿Les han sorprendido los resultados del estudio?
Nos han sorprendido aunque ya teníamos alguna noticia sobre los contenidos a raíz de las denuncias. Creíamos que eran informaciones puntuales pero hemos visto que el porcentaje de tratamientos inadecuados de los temas es muy elevado.
- Hace algunos meses tuvimos ocasión de entrevistar en El Confidencial Musical, al periodista y crítico musical José María Iñigo. Ante la pregunta “¿Por qué crees que en las revistas musicales hoy se desnuda a artistas y cineastas en las portadas, se habla de moda, se escribe de tendencias, de tecnología, se dedican secciones a videojuegos, se incluyen consultorios diversos, etc…? Parece que hay de todo menos música...” su respuesta fue contundente: “Nunca han interesado las revistas musicales en España (Yo he dirigido varias). A la gente le interesa la música, y nada los músicos. Esa es la verdad. De ahí que las revistas musicales se hayan convertido en lo que hoy son”. A la luz de las conclusiones del estudio, ¿está de acuerdo con José María Íñigo?
En parte si, pero hay revistas como Hip Flow y Heavy Rock que hablan, además de música, de músicos y sin desnudarlos. Son dos revistas especializadas que nos han sorprendido positivamente por sus contenidos. Si al público le gusta la música deberían de funcionar las revistas musicales con información objetiva. A lo mejor lo que hay que hacer es enseñar a los jóvenes a “leer” los medios de comunicación, si al público se le ofrecen esos contenidos, son los que se compran. Un ejemplo son las revistas de videojuegos, ahí exclusivamente interesan los juegos y no los personajes.
- Analizando detenidamente el estudio, uno de lo casos más preocupantes es de la revista Super Pop. La revista más vendida de las analizadas en vuestra investigación y que está destinada además a un público muy joven. ¿En qué medida afecta todo esto a sus jóvenes lectores? Y ¿cuál es y cómo se enfoca realmente el contenido musical de esta revista?
Afecta porque los jóvenes se creen todo lo que cuentan los medios, no tienen la capacidad crítica de los adultos para saber que lo que les cuentan puede estar distorsionado, en este caso, la información sexual, musical,…etc….distorsiona la realidad más que informar sobre ella.
El contenido se centra en exclusiva en asociar la música a los artistas pero haciendo una intromisión en la vida privada de los mismos, eso no es informar de música, no la calificaría de revista musical.
- Ya hablando en general, ¿existe algún tipo de control legal de los contenidos de estas revistas?
No, no hay legislación sobre los contenidos, salvo los propios de la Constitución sobre la protección de los menores. Algunas de las revistas deberían estar calificadas para mayores de 18 en función de los contenidos que se han detectado.
- La Revista 40 llegó hace unos años con la pretensión de convertirse en una de las revistas musicales de referencia, haciendo hincapié en que se centrarían en las cuestiones musicales. ¿Cuál es su valoración actual sobre esta revista en comparación con el resto de las estudiadas?
No es de las peores, pero no es una revista de referencia musical. Espero que el nuevo director sepa enfocarla hacía contenidos centrados en la música ya que no hay una revista de música que no sea especializada dirigida a un público joven.
- ¿Qué imagen se da del alcohol y las drogas en estas revistas?
Se desinforma sobre el alcohol, es más, en ocasiones se dice explícitamente que si se sale de fiesta es para tomar alcohol... o que no te diviertes cuando no lo tomas. En cuanto a las drogas, tampoco se utilizan las revistas como medio de prevención. Este tipo de soportes podría ser muy útil en la prevención, tanto de alcohol como de drogas, sin que parezca que se hace de forma paternalista.
- Se insinúa en el estudio que muchas de estas publicaciones incluyen encuestas en las que se pregunta por “aficiones, opiniones, etc” y que “sus planteamientos llevan a pensar que, en muchos casos, tienen motivaciones comerciales y de marketing, de conocimiento del target o captación de clientes. ¿Hasta qué punto esto se da en estas revistas? ¿Puede afirmarse que en algunos de estos casos se vulnera la ley de protección de datos, quizá aprovechando la inocencia del tipo de público con el que cuentan?
Si, se incluyen encuestas con una clara motivación comercial, aunque se disfrazan de concursos y no hay referencia a la ley, por lo que se estaría incurriendo en una ilegalidad.
- ¿Qué imagen se da del artista a sus fans?
En general de mujeriego, de que le gustan sobre todo las fiestas, de algunos incluso que les gusta el alcohol y con una clara carga sexual… no hay referencias a las horas de trabajo que realizan.
- En el estudio ustedes destacan que “hay un preocupante deslizamiento de las revistas hacia el modelo acrisolado” por la prensa rosa.
Si, si se comparan con sus “hermanas mayores”, revistas dirigidas a un público más adulto y sobre todo femenino, la forma de tratar los temas es similar, de los/las artistas sólo interesan los modelos que se ponen, los cuerpos que tienen y las novias/os del momento.
- La industria de la música se queja frecuentemente de la crisis que están sufriendo en los últimos años. No obstante, y a la luz de este estudio, bien podría pensarse que las revistas musicales, por la pobreza de sus contenidos, terminan devaluando la propia música en lugar de servir de escaparate. ¿Coincide con este planteamiento?
Si, plenamente. Las revistas tienen que ser un escaparate del mercado musical y ayudar a la industria a difundir las informaciones que se generan.
- ¿Han encontrado realmente un trabajo de periodismo o de crítica musical en algunas de estas revistas?
Si, como he comentado antes en Hip Flor y Heavy Rock se habla de música y se hace un buen trabajo periodístico, en el resto de revistas no se realizan reportajes ni entrevistas desde un punto de vista periodístico.
- Cuando se da esta imagen pobre en valores de los artistas de fama, ¿quién es el culpable, el artista o el periodista?
El culpable es el periodista, el artista “vende” su música, no creo que le interese dar una imagen negativa como a veces se hace en éstas publicaciones.
- ¿Han encontrado referencias o mensajes ideológicos políticos en estas revistas?
No, las revistas carecen de otra ideología que no sea la del consumo… de ropa, de cosméticos, etc…
- Dado que el panorama de la información musical en los medios convencionales es desalentador, ¿Qué se puede hacer?, ¿cree que está en Internet el hueco para un periodismo musical crítico y riguroso?
Los medios convencionales deben replantearse la información musical que se difunde, en cuanto a Internet hay de todo, habrá publicaciones serias y otras que no lo sean, pero es un medio para hacer buena información musical, si se potencian páginas con estos contenidos, los aficionados irán a ellas a buscarla.
- ¿Qué imagen de la mujer se ofrece en las revistas musicales?
Muy sexista, las mujeres tienen que ser espectaculares, no tener granos, celulitis, salir de fiesta con las últimas tendencias en moda y estar dispuestas para el sexo en todo momento.
- ¿Cuál es la conclusión más importante del estudio? Y ¿Qué mensaje enviarías tanto a los artistas como a los responsables de estas revistas para jóvenes en general y, de manera particular, de las de temática musical?
La conclusión es que los contenidos no son adecuados para el público al que se dirigen, por ello, las revistas, deberían plantearse seriamente los contenidos y como se difunden, lenguaje, fotos, etc… En cuanto a los artistas, ellos poco pueden hacer, muchos de los reportajes serán “corta y pega” de otras publicaciones, no creo que ellos sean muy conscientes de lo que se dice en estas revistas más allá de saber que salen en portada. En cuanto a los responsables de las revistas musicales, lo que tendrían que hacer es informar sobre música desde todos los puntos de vista, tendencias, nuevas aportaciones, conciertos, discos, etc... y no caer en hacer información “rosa”.
(comentar noticia)
Comentarios de los lectores: (13)
|