Las aventuras "confidenciales" de José Mateos*, ex estrella del rock.
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Me había propuesto que limitaría el acceso a mi consulta de artistas con trastornos psiquiátricos graves. Rodolfo me prometió que así sería. Mentira, como siempre. Ha llamado a la puerta la estrella anónima que atendí hace unas semanas. Ese tipo que abandonó la música, la fama y el estrellato para dedicarse a la investigación de OVNIs. Al verlo entrar se me ha caído el alma a los pies. Otra vez la misma historia. La cara, totalmente oculta. Los guardaespaldas, dando la lata con los detectores de metales.
- ¡Sí, hombre, es mi pisacorbatas! - Ha gritado Rodolfo frente a uno de esos aparatos que detectan metales que ha comenzado a pitar como un loco al pasar por delante de su corbata.
- … - silencio y preocupación del guardaespaldas, que insiste en pasar el escáner por todo Rodolfo.
- ¡Pisa-cor-batas! - ha deletreado Rodolfo de nuevo ante los gestos nerviosos e incomprensibles de todos los guardaespaldas.
- ¡Llévenselo! Acostumbra a llevar armas ocultas en la chaqueta y la corbata - he desvelado con maldad.
- De acuerdo. ¡Chicos…! - ha respondido uno de ellos haciendo un gesto, una orden, de retirada.
Entre los cuatro han blocado a Rodolfo y se lo han llevado escaleras abajo. Otros dos guardaespaldas se han quedado con el artista y conmigo. He comenzado la charla con mi cliente pero me ha costado muchísimo mantener la seriedad. La imagen de Rodolfo apresado por un pisacorbatas sospechoso es de lo más divertido que he visto en mi vida. Mientras hablo con mi estrella del rock en apuros, todavía escucho las maldiciones de Rodolfo por el hueco de las escaleras.
- Y entonces dice que usted mantiene encuentros con marcianos - he preguntado aparentando normalidad.
- Encuentros con entidades - ha matizado.
- Gran disco de Los Planetas - he bromeado.
- ¿Disculpe? - ha preguntado, muy serio, levantándose levemente el gorro de lana con el que oculta su rostro.
- Déjelo. Bobadas…
Si hay algo que no aguanto de estas estrellitas del rock de ahora es que carecen de sentido del humor. Todo les parece relevante. Todos les resulta serio. Todo les queda grande. Dice un amigo mío que ya no hay estrellas, sólo estrellas fugaces. Este idiota tiene el cerebro como un colador y trata de hacerme creer que su visión de la vida es aceptable: lo dejo todo porque me lo han pedido los marcianos. Y, sin embargo, carece de sentido del humor y desconoce quien son Los Planetas. Muchos ovnis, pocos Planetas. Diga lo que diga, no hay ningún marciano en la galaxia que pueda tener el menor interés en un tipo como éste. ¿Por qué los extraterrestres siempre se aparecen a los frikis busca ovnis y nunca se muestran a la gente normal? ¿Es que nadie se lo ha preguntado nunca? Creo que ha llegado el momento de decirle la verdad a este chiflado.
- Oiga, ¿sabe?, disculpe que sea tan directo, pero creo que usted no necesita mi asesoramiento. Es usted un loco. Está usted más colgado que el trapito de manos de la cocina. Lamento decírselo así. Poco puedo aconsejarle a quien ha perdido el juicio de tal forma. - me he desahogado.
- ¿Insinúa usted que padezco algún trastorno? - ha preguntado indignado
- No sólo lo insinúo, sino que se lo digo. Se lo estoy diciendo. Y estoy dispuesto a repetírselo. No necesita usted un asesor de estrellas. No necesita usted ningún asesor personal, ni nadie que le ayude a tomar las decisiones adecuadas en torno a su carrera. Sólo necesita un buen tratamiento psiquiátrico. Si no lo ve claro, coménteselo a sus marcianos a ver qué les parece.
Se ha levantado de golpe y se ha ido sin mediar palabra. Y con él, todos sus guardaespaldas.
***
Los matones del excéntrico busca OVNIs han dejado a Rodolfo en libertad condicional. Quiero decir que lo han soltado con la condición de que se dejara propinar, previamente, un par de puñetazos en cada ojo. Ha subido al despacho como Mortadelo después de reírse de Filemón. Los ojos como un puñado de moras maduras. Ha sacudido tal portazo que se ha descolgado el cuadro espantoso que clavó hace unas semanas en la pared de la consulta. Ha caído al suelo y se ha roto en mil pedazos. Mi reacción, inmediata.
- Me acabas de alegrar el día, Rodolfo. Mira que era feo. - me he sincerado con él.
- No me lo puedo creer. Me vendes a unos matones y ahora te alegras de que me haya cargado un cuadro que vale lo mismo que todos los beneficios de tus dos últimos discos juntos.
- No puedo ocultarte que me alegro enormemente de que te hayas cargado el cuadro. Estaba buscando una excusa para tirarlo por la ventana y me has facilitado mucho la tarea. Por cierto, he mandado a paseo al loco de los OVNIs. – he aprovechado para darle todas las noticias juntas.
- Oh, no. Vas a acabar conmigo... – ha murmurado tambaleándose.
Rodolfo se ha desmayado. Algo debe ir bien, porque habitualmente soy yo el que me desvanezco después de decirle a él esa manida frasecita, “vas a acabar conmigo". Así que estoy especialmente satisfecho. Qué desmayo tan dulce. Qué alegría. Qué victoria tan merecida. Ahora sólo temo que se despierte y trate de devolvérmela. Rodolfo es bastante rencoroso. Y peligroso. Pero hoy ha sido un buen día. Ojalá la semana que viene vuelva a aparecer gente normal por la consulta. Y que Rodolfo compre un cuadro bonito. Sé que eso es más difícil. ¿Qué más da? Todo eso ya vendrá. De momento nadie puede quitarme la sonrisa de la boca.
Definitivamente, buena parte del secreto de la felicidad no está en abrazar cosas buenas. Si no en ver cómo se diluyen y se escapan las malas.
Itxu Díaz es director de El Confidencial Musical
* José Mateos es un personaje de ficción creado por Itxu Díaz para la novela cómica “Ganador Perdido. Aventuras de una ex estrella del rock”. Argumento: “El cantante de éxito del momento acaba de decidir abandonar la música, la fama y la gran ciudad para dedicarse a la sosegada vida del campo. Es millonario, famoso, joven, audaz, engreído, elitista y… retirado. En Ganador Perdido, tras un incidente casual, un grupo de periodistas trata de implicarlo en los delitos de una banda de asesinos, por lo que su imagen, ahora muy deteriorada, volverá a llenar periódicos y revistas. Una alocada y divertida trama de la que intentará salir para regresar a su pacífico retiro”.