Las aventuras "confidenciales" de José Mateos*, ex estrella del rock.
Nada más entrar en casa, de nuevo en Madrid, me di cuenta de nuevo: vivir alejado del mundo de la música es una suerte. Se me olvida de vez en cuando. Por eso hoy, al salir de la ducha, lo he pintado en el vaho del espejo del baño. Es una bobada que me sugirió un psicólogo argentino el día que intenté retorcerle el pescuezo a un técnico de sonido al terminar una actuación. “Estrés”, me diagnosticó. Pero en aquella ocasión no me tomé su consejo al pie de la letra: me pareció más interesante romper el espejo que andar haciendo dibujitos.
Ayer estuve leyendo una entrevista a Miley Cyrus y me han venido a la mente los días de gloria y ruido. Un golpe de viento. Un suspiro. Todo se acaba y al final, el reloj sigue marcando su hora sin descanso. Nos consumimos. El poder que el hombre le da al hombre nos hace olvidarnos de eso: de que nos consumimos como un cigarrillo en los caprichosos brazos del viento.
En la sierra, muchas veces, me olvido de lo que tengo. Aquí es diferente. Durante mis primeros años en lo alto de las listas de ventas me dediqué a comprar todo tipo de objetos supuestamente lujosos que ahora no sé dónde meter. Al volver a mi casa de Madrid me reencuentro con toda esta basura tan cara y me arrepiento del tiempo y dinero malgastado con tan poco gusto. La vida es también una oportunidad constante de rectificar.
Después de desayunar ha sonado el teléfono de casa con insistencia. Rodolfo me espía. Si no, no lo entiendo. ¿Cómo sabe que estoy en Madrid?
- ¿Cómo está mi estrella del rock favorita? – ha preguntado canturreando; cínico, como siempre.
- Aquí.
- He dicho cómo, no dónde…
- Ah. Estoy bien. O al menos, lo estaba hasta que me has llamado. ¿Es imprescindible esta conversación?
- Por supuesto, sobrino.
- No empecemos con los dudosos lazos familiares.
- Te gustará lo que he venido a contarte…
- De acuerdo, pero ¿podrías ahorrártelo?
- No seas cabezota, estoy seguro de que te gustará.
- Precisamente por eso.
- Iré al grano. Esta vez lo hago por ti, no por mí. Así que tú sabrás si lo tomas o lo dejo.
- De acuerdo. Lo dejo.
- ¡Pero si todavía no te lo he contado!
- Verás… ¿Te gustaría entrevistarte con estrellas del espectáculo?
Hemos estado un buen rato hablando. Rodolfo es un bandido. No encuentro ninguna razón de peso para tenerle cariño, pero a veces me distraigo y se lo tengo. Aunque parezca increíble, me ha propuesto algo interesante. Pretende que me entreviste con estrellas de la música internacional para asesorarlas personal y profesionalmente, aprovechando mi sólida experiencia en esto del estrellato. He aceptado sin pensarlo y estoy preocupado, porque eso es toda una imprudencia tratándose de Rodolfo.
***
He echado a andar por el pasillo. En el salón se acumulan las revistas musicales a las que sus responsables me suscriben sistemáticamente sin pedirme permiso. Allí podré enterarme de qué es lo que se escucha ahora y tratar de seleccionar a las estrellas que me interesa entrevistar. Ya sé que lo normal es que el cliente acuda al asesor, pero en este caso las cosas se harán a mi manera. Es la única condición que le he puesto a Rodolfo. Montaremos el gabinete que él propone, pero sólo me entrevistaré con aquellas estrellas de la música con las que yo tenga ganas de encontrarme.
Antes de doblar la esquina que conduce al salón me he tropezado con el maldito elefante de la trompa de oro. Una de esas chatarras de lujo de las que antes hablaba y que durante años compré de forma compulsiva. Siempre está por el medio. Además, es un bicho realmente espantoso. Esta misma tarde lo venderé en Ebay. O mejor, partiré el elefante a martillazos y después le fundiré la trompa para hacer unos cuantos anillos de oro.
En todas las portadas de las revistas está el mismo rostro. Joven, guapa y llena de brillo. Un ídolo juvenil en todo el mundo. Una historia de hadas. Miley Cyrus. Un negocio, un gran negocio. Una maquinaria de éxito. Una historia humana también, con trabajo y esfuerzo, con un peculiar y medido respaldo familiar, con persecución mediática. ¡Qué familiar me resulta esto! Y detrás de sus ojos y su sonrisa Disney asoma una chica normal que ya no puede ser normal. Alguien que quizá todavía no se ha lanzado al monte del estrellato. Alguien que pelea por resistir en la orilla de la consciencia pese a la fuerza de la resaca que la lleva mar adentro, donde las cosas ya nunca vuelven a ser como antes. Son todos los ingredientes que buscaba. Mi primera entrevista tiene que ser con ella.
He llamado a Rodolfo para contárselo y me ha pedido que lo deje en sus manos. Poco tiempo después he recibido un mensaje en el móvil: “Confirmado Miley Cyrus”. Debo empezar hoy mismo a preparar este cara a cara. Su carrera, sus entrevistas, sus gustos. No me quito de la cabeza que mi labor como asesor de estrellas puede impedir que jóvenes triunfadores, como era yo hace pocos años, malgasten su fortuna comprándose decenas de elefantes con trompa de oro.
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José Mateos es un personaje de ficción creado por Itxu Díaz para la novela cómica “Ganador Perdido. Aventuras de una ex estrella del rock”. Argumento: “El cantante de éxito del momento acaba de decidir abandonar la música, la fama y la gran ciudad para dedicarse a la sosegada vida del campo. Es millonario, famoso, joven, audaz, engreído, elitista y… retirado. En Ganador Perdido, tras un incidente casual, un grupo de periodistas trata de implicarlo en los delitos de una banda de asesinos, por lo que su imagen, ahora muy deteriorada, volverá a llenar periódicos y revistas. Una alocada y divertida trama de la que intentará salir para regresar a su pacífico retiro”.